Era inventar colores
Antes
cuando escribir
era inventar colores
y no algo que hacemos para deshacernos de un llanto
desde ya conminado
a una página blanca.
Cuando escribir
era tener la luna entre las manos
y hacer con ella
un plat blanco
donde las palomas azul tercipelo currucuteaban su sed.
Los paseos los domingos
un lienzo,
a veces, sí, como pesadillas en un bosque
espejo.
Cuando el rey cuervo,
cuando hablaba el viento,
cuando no había muerto,
y escribir no era sólo, como ahora,
esta necesidad de nombrarle
un país legendario a la
impotencia.
Anabel Torres