Yerba
Teñida de sangre de batallas
escuchaba de los caídos
su débil brisa de estertores,
los amados nombres invocados en la agonía,
yerba, húmeda de sudor y lágrimas
en feroces siglos olvidados.Ardorosamente la besa el sol,
primavera le trae caricias de perfumes y cantos
extendida al amor,
yerba doblegada bajo sus blancos muslos palpitantes,
yerba entre mis labios
cuando resbalaban de su piel mis locos besos.Disputarán mi cuerpo
voraces criaturas en la tierra
y afuera la yerba, inalcansable, resplandeciente,
cielo vivo sobre mi fin,
¡Verdor que cubre la eterna muerte!
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©José Alfredo Ayala Mejía
Yerba