Tan sólo un decir (inicio)
LOS OJOS DEL SUICIDA No hay quien cierre los ojos espernancados del suicida ellos permanecen abiertos como si siguieran mirando la vida partida en mil pedazos.
LOS OJOS DEL SUICIDA
No hay quien cierre los ojos espernancados del suicida ellos permanecen abiertos como si siguieran mirando la vida partida en mil pedazos.